El budismo, especialmente la filosofía madyamaka, hace hincapié desde hace casi dos mil años en que no percibimos la realidad tal como es. Recientemente, a partir del siglo XX, el pensamiento cientificista ha empezado a entender esta idea y a encontrarle sentido.
Observador = el que crea un universo, el que hace una distinción.
Realidad = una muleta cómoda pero superflua que nace a través del diálogo cuando la forma aparente (denotativa) del lenguaje es cambiada por su función (connotativa).
Heinz von Foerster
El mundo se nos presenta a través de una seguidilla caótica de sensaciones que acuden a nuestra mente consciente en forma casi ininterrumpida. Pero nuestro cerebro funciona haciendo una ordenación; podríamos decir que es nuestro órgano ordenador. En efecto, es posible concebir al sistema nervioso como uno más de los sentidos, o más propiamente como un metasentido. Todo lo que hace el cerebro es dar una forma coherente al conjunto caótico de percepciones, técnicamente actúa como un mecanismo compensador de variedad, estableciendo diferencias y similitudes, que se traducen en distinciones y abstracciones, operando de manera lógica: deductiva e inductiva, almacenando la experiencia pasada e incluso previniendo el futuro. Según Huxley:
(Read more)La función del cerebro y del sistema nervioso consiste en protegernos de ser abrumados y confundidos por esta masa de conocimientos en gran medida inútiles y sin importancia.


Empecé a reciclar en mi casa, este año, un poco antes de comenzar con este proyecto de ecologiadelsur. Siempre me pareció que lo del reciclaje era una buena idea, algo que compartía. Me parecía que esas tremendas bolsas llenas de desechos que cada martes estaban en la puerta de mi casa esperando por el camión recolector no podían tener como destino simplemente un basural. Sabía que había un destino mejor para muchas de las cosas que se desechaban desde mi hogar, y algo tenía que hacer al respecto.
La palabra de origen 
