Las cinco peores causas de los errores estratégicos
Por definición, las decisiones estratégicas son las más difíciles de adoptar por varias razones: Implican un pronóstico de las condiciones futuras, son difíciles de deshacer, comprometen a toda la organización por un largo período de tiempo, generalmente involucran subidos desembolsos monetarios, etc. La imperfección del ser humano, por muy bien capacitado que esté, sucumbe a menudo a los sesgos típicos del exceso de optimismo y a la aversión a las pérdidas.
Una forma de superar las debilidades del ejecutivo ante una decisión complicada es generar en la organización un clima de confianza

