Un amigo propone reemplazar la frase "Puro Chile es tu cielo azulado" de la Canción Nacional, por "Pura envidia en tu cielo azulado". Quiere dejar establecido de entradita este rasgo de la identidad nacional. De hecho canta su versión particular del himno cada vez que puede (o que lo dejan).
La Envidia, esa emoción visceral que nos toma por asalto, que simplemente "surge", sin calentar motores,- y que nos pone verdes, según el decir popular-, nos altera y nos descompone.
La pregunta es si somos más envidiosos que el resto, considerando que probablemente nadie ponga en duda que la envidia es una emoción universal. De existir un envidiómetro, seríamos, con certeza, un país afiebrado. ¿Porqué? Porque hemos hecho todo para cultivar el gérmen.
Hace años, viviendo en Londres, conocí a un chileno que se estaba doctorando en el London School of Economics. Le pregunté que cuándo volvía a Chile, y su respuesta me dejó perpleja : "por mi, jamás!".
(Read more)