Estos últimos 6 a 7 meses la Concertación se ha comportado de la forma más reaccionaria de la que se tenga memoria.
Primero, la elección del candidato presidencial dirigida desde las cupulas para evitar, a toda costa, que el nominado fuera externo a los políticos pre-73. Es decir, que perteneciera al MAPU-DC-PS tradicional. Todos los potenciales elegibles cumplían esa condición: Lagos, Inzunza, Frei.
Si hay algo, por mínimo que sea, que comparten Enríquez-Ominami con Navarro, es que son outsiders de
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