No está mal valorar el pasado cuando sirve para inspirar orgullo, solidaridad y unidad en una comunidad, ni menos cuando sirve para proyectar los desafíos nuevos. Recuerdo con emoción lo que nos costó construir un bloque democrático que superara la odiosidad que permitió el Golpe de Estado y avanzar hacia una salida pacífica a la democracia, proceso que comenzaron los estudiantes de la universidad y los trabajadores en sus organizaciones. Esa unidad que comenzó diez años después de perdida la democracia, ha sido crucial para lo mucho positivo que ha logrado Chile estos años. La gobernabilidad, las estrategias de cambio y consenso, la colaboración, la focalización en eliminar la pobreza extrema, la protección social y la seriedad para gestionar la economía, la capacidad de sumar mayorías, son todas virtudes que han permitido el Chile en lo positivo que tenemos hoy. Debemos estar orgullosos por el trabajo realizado estos veinte años desde refundar la democracia, pacificar los corazones y reencontrarnos como chilenos, hasta construir una sociedad más moderna e integrada. Lo que falta, las insatisfacciones, incluso la libertad para expresarlas, son fruto de nuestros mismos logros, no hay que avergonzarse por ello.
(Read more)




Como todo proyecto político, la Concertación tuvo en su origen a una generación, hombres y mujeres marcados por el dolor y la derrota que significó para la izquierda chilena el golpe militar del 73. 
