No nos imaginamos cuán fácil puede ser aprovechar algunos de
nuestros residuos orgánicos domésticos, sólidos y líquidos, para reciclar. La
basura orgánica que emitimos al cocinar se puede reutilizar en un compost, y
el agua que corre por los alcantarillados del baño y de la cocina es posible
purificarla y volverla a usar para regadío.



