Tratar de ir al Mestizo puede ser bien frustrante si lo decidiste por impulso/recomendación de último minuto, ya que requiere de una costumbre aún no muy arraigada en nuestra cultura, o sea, planificarse con tiempo. Y en este caso, las reservas tienen que ser con una semana de anticipación como promedio, de lo contrario, puedes aventurarte a una laaaaaaarga espera en la barra, lo cual no sería tan terrible dado lo agradable del lugar. De principio a fin, todo entra por los ojos y afortunadamente se confirma en el paladar. El lugar es espectacular: su acceso es por una escala
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