
Está bien, puedo concederle a quién quiera que este partido no era un clásico, pero coincidiremos que la única cancha donde casi todos los partidos del Colo son difíciles es la de Calama. Esta tarde no fue la excepción. Parimos ganando, 25 minutos después ya íbamos perdiendo, y al entretiempo nos fuimos a 2. A los ojos de cualquier espectador medianamente neutro este era, otra vez, un gran partido. En el segundo tiempo nos quedamos con uno menos, y si en algún momento fuimos ganando 3 a 2 fue más por un acierto puntual que por un dominio constante. Pero (Read more)










