Víctor Pey regresó a Chile en 1992, después de que volviera la democracia al país, e inmediatamente comenzó a buscar antecedentes para que le devolvieran el patrimonio del diario El Clarín, que le fue confiscado durante la dictadura militar de Pinochet. Cuando reunió los datos necesarios, se dirigió al Presidente Eduardo Frei a través de cartas notariadas para que, por un decreto, se le entregara lo que se le había quitado también por mandato. El periódico había sido embargado en 1975 por un supuesto lío del Servicio Impuestos Internos con los dueños de El Clarín: Darío Sainte-Marie y Víctor Pey,


