Cuentan que en el taller
de carpintería, hubo una vez una extraña asamblea. Las herramientas convocaron
a una reunión para arreglar sus diferencias. El martillo ejercía la
presidencia, pero la asamblea le anuncio que tenía que renunciar. ¿La causa?..... ! Hacía demasiado ruido....Y,
además se pasaba todo el tiempo golpeando.
El martillo acepto su
culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo: "hay que darle muchas
vueltas para que sirva de algo". El tornillo acepto el ataque, pero a
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