Sigo con mi proselitismo.
Probablemente, cuando nuestras más audaces miradas de hoy ya sean paradigmas abandonados, la noción de autopoiesis seguira teniendo vigencia (si voy a hacer proselitismo, que sea con fé!!)
Este libro no se lee fácil, es muy cortito, pero su lenguaje es tán preciso, cada párrafo es un mazazo conceptual.
Pero este clásico, a pesar de lo chico, es ambicioso, preguta ¿que es un ser vivo?, responden con la autopoiesis, mi parte favorita es que explora las consecuencias de la autopoiesis en el entendimiento del sistema nervioso (después de este libro, pasó a ser un sistema cerrado)
(Read more)