Tu mirada que veía
Se apaga en la mañana.
No sentí tu partida
Al amor me aferro todavía.
El helado adiós alrededor
Lo guardo en el horno
Quizás con su calor
Pueda conjurar tu retorno.
Pues, tu salida de mi vida
Así, tan de repente,
Me dejó anonadada
Y este corazón latente.
Y hoy ya no hay suelo
Y la tierra se funde,
La pena no da consuelo
Otro día me confunde.
Tu aroma yace en mi lecho
Tu oscuridad alumbra mi
cabeza
Veo nuestro hogar tan
estrecho
Y mi cara con tristeza
Hasta muerto podría decir
Que te amé (Read more)


