María no es el reflejo del espejo
ni la novia de un místico príncipe
es la imagen de un parto en cruz
Ella empuja un luto en la espalda
que maquilla con vehemencia
La gente que no ama, no sabe
que dibuja períodos de duelo
entre puertas cerradas
No ven la silueta inclinada
que sube y baja una escalera
María, es la fórmula perfecta
que oscila al costado gris de la belleza
Ella no imagina lo necesaria que es en mí.

