el mundo y yo nacimos mutuamente aquel 24 de enero de 1953. Antes de eso, ni él ni yo sabíamos de la existencia del otro. Y todos estos años pasaron por mis espaldas ocupándome casi exclusivamente de mí mismo. Apenas si tengo claras algunas cosas que,en el mientras tanto, sucedieron a mi alrededor. Mientras yo hacía lo mío (bien o mal), el mundo se empeñaba en hacer lo suyo (bien o mal). Es tiempo de saber a qué se dedicaba el mundo mientras yo trataba de encontrar mi lugar dentro de él.
Qué mal que estoy,...