
¡Es una grata debilidad!
Me gusta ser mujer para hacer cosas de mujeres, es decir, de todo, incluyendo lo denominado específicamente femenino. Las cosas del hogar, las hago junto con mi pareja y resulta entretenido, porque procuramos que así sea. A mí me encanta de verdad y creo que contagio con mi apreciación. Me sirve bastante ser creativa y antirrutinaria a concho. Eso lo llevo dentro de mí, como si se tratara de una consigna futbolística.
No sirvo para ser enemiga, pues sería muy odiosa y... como eso se devuelve, preferí renunciar a tal opción. Así que si las personas no son mis amigas... ¡Chao y nada!El único vínculo familiar en el que creo, es aquel que existe entre abuelos y nietos. Los demás me parecen muy antojadizos y carentes de cultura.
He llorado mucho por desamor. Muuucho... muuucho, muuuuchoooo.
Pero todavía creo en la bondad de la gente y pienso que no les parece bien ponerla de manifiesto.También confío en la buena voluntad del matrimonio o cualquier relación de convivencia transada por acuerdo. Asímismo, confío en la lealtad de los que me rodean.
¡Hey! ¿Hay alguien por ahí????
Mis vicios son los arreboles, estudiar (aunque se me olvida todo lo que aprendo) y enseñar me gusta mucho más. En todo caso, mi forma de vida es con papel y lápiz... ¡Sí! A la antigua... a prueba de cortes de luz, de virus y de plagios.
De las cosas materiales, puedo prescindir casi de todo...
¡¡¡Menos de... !!!
(Siempre me he preguntado acerca de qué haría en caso de crisis, si me faltara el agua y esta cosita...)

Lucho, Norberto y Eugenio: