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Perfil de Gabriela

Gabriela
Periodista. Vivo en Puerto Montt, Los Lagos, Chile
Mis intereses son Prensa en general y Artes Plásticas,

Biografía

 YO

Soy periodista del área de las relaciones públicas y extensión en la Sede Puerto Montt de la Universidad Austral de Chile. Allí trabajo ya por casi 3 años con mucho agrado y muchos desafíos.

Soy puertomontina, viví toda mi infancia en el Balneario Pelluco. Estudié periodismo en la Universidad La República (Sanitago) ya hace muchos años.

Soy hija de un médico, escultor, escritor (Dr. Bernardo Quintana) y una mamá multifacética (Rudy Rüedlinger), dueña de casa, cocinera, bordadora, tejedora, escritora con muchos conocimientos de las viejas tradiciones y de las labores femeninas.

En mi tiempo libre escribo bastante, la mayor parte inspirada por mi entorno, escribo crónicas, artículos, cuentos y otras cosas. Creo que por lo cotidiano, lo que más me gusta es utilizar un estilo similar al periodístico, parece real pero tiene bastante de fantacioso, al menos me es más fácil redactar así, un poco acostumbrada a la "malformación periodística".

Mi pasión la pintura

Me fascina pintar, he utilizado diversas técnicas, pero la inmediatez y la falta de tiempo me han llevado a conocer la pintura acrílica, se ve como óleo, brillante y permite texturizar, pero se seca tan rápido que me he olvidado casi 100% de la paleta de las mezclas... nostalgias de la pintura al óleo y su eterno repasar.

Me inicié en un curso de arte, enfocado primero al dibujo y luego de pasados unos años comencé con la pintura al óleo, basada sobre todo en copiar situaciones reales, naturalezas muertas, paisajes y ese tipo de cosas, muy poco desafiante, por lo que estuve muchos años alejada de las artes y dedicada 100% a la artesanía.  Después pintaba lo que veía en mi entorno, algo así como mi escritura, pero eso me duró poco, pues me pareció demasiado aburrido, y para eso está la máquina digital.

Luego reenfoqué el tema de la pintura pensando en que se complementaba con mi interés en ilustrar un libro de cuentos que tengo listo hace muchos años y aún no publico, pero también para volver a disfrutar desde una manera más libre con los colores. Partí con el pastel seco y luego el acrílico y me dediqué dos años a prefeccionar mi pintura, lo que sigo haciendo hasta ahora, sin intenciones de exponer, más bien una construcción hacia el interior.

Desarrollo pintura sobre bastidor y dejo volar la imaginación ilustrando por una parte cuentos, emociones situaciones de mi vida diaria, etc. a través de una expresión más simbólica, femenina y abstracta.

Trabajar con las manos

Aunque me gustaría darle tiempo completo, me he dedicado a realizar diversas técnicas de antes, de esas que las mujeres no tenemos tiempo para hacer... o se consideran  pérdidas de tiempo, ahora que todo es tan fácil de conseguir en las tiendas, como el tejido (palillo, telar, croché -mi favorito- costura a mano, máquina y bordado sobre todo en punto cruz, aunque me gustaría decir que los resultados son arte, sé que sólo son artesanía, aunque trato de hacer  algunas fusiones un poco más complejas.

Talleres

Actualmente hago clases de "Muñecas de Lana" a un grupo de mujeres de diversas edades de la Carretera Austral -sector Coihuín, lo que ha sido un lindo desafío y una importante motivación para aprender más. No me queda mucho tiempo para otro tipo de clases y me estresa pensar que aún no hemos armado la exposición...

Las Muñecas de mi vida

Desde pequeña tuve la inquietud de realizar pequeñas artesanías con mis propias manos, sentía que podía hacer cualquier cosa si tenía los materiales necesarios. Fue así como conencé a desarrollar mis conocimientos en diversas técnicas, en especial tejidos y bordados, con el apoyo de mi familia.

Mis influencias más importantes fueron primero que todo mi padre quien me incluyó siempre en sus trabajos de escultura y me enseñó a trabajar el cobre, pintura y carpintería. Mi madre quien me enseñó a tejer a palillos, desde pequeñas chombas para muñecas, calcetines, guantes de todo tipo -que vendí a mis compañeros de colegio-.

Una persona importante en mi preferencia por dedicar cada instante de tiempo a la artesanía fue tía Elena, hermana de mi papá quien me enseñó a hacer mis primeras muñecas con caras de cartón forrado en tela y luego muñecas con cara, manos y pies de loza; me esperaba en su casa con las caritas, los géneros y todo lo necesario para empaparme del conocimiento necesario para confeccionar una muñeca. Aprendí también con ella a bordar.

Las primeras creaciones con patrones propios fueron de pañolenci, siempre pequeñitas para ser guardadas en el bolsillo más escondido y de esa manera pasar escondidas a la sala de clases para jugar cuando la profesora no miraba. También las regalé a amigas que hasta hoy guardan como amuletos.

En la adolescencia a parte de tejer como araña todas las chombas y chalecos de moda, aprendí a bordar punto cruz y hacer pulseras sobre todo en hilo, de las más sofisticadas con nudos, telar hasta las más sencillas con nombre, con lo cual me dí cuenta que podía hacer un pequeño negocio con ello. En esa época aprendí también a coser a máquina, esto facilitó bastante el trabajo de hacer muñecas, aunque las pequeñitas siempre las hice a mano. También aprendí a hacer mi ropa y a mis hermanos, polerones chaquetas de polar y otras labores relativamente simples, que hoy ya no repetiría pues no tiene sentido confeccionar algo con tanto esfuerzo y que se vende tan barato.

En la universidad ya quedaba menos tiempo, pero seguí tejiendo a palillos y confeccionando cada detalle de mi primer departamento, desde las cubrecamas, cortinas y cojines bordados en punto cruz con muchos detalles, hasta manteles, centros de mesa, etc.

En esa época en Santiago, tía Olga Chacón fue mi gran influencia artística, ella es artista y profesora de artes plásticas y además ha hecho todos los cursos de artesanías actuales, por lo que aprendí con ella a trabajar cerámica en frío desde flores hasta muñequitas, pintura en yeso, vitrales y una serie de otras técnicas que se han ido complementando y mezclando con mis conocimientos previos. Ella fue quien me enseñó a usar la famosa pistola de silicona que transformó la velocidad para la confección de muñecas, por lo que en ese tiempo me inicié en el soft haciendo grandes cantidades de muñequitas rellenas con lavanda, conejitos para Semana Santa y otras muñecas en miniatura para el día de la madre, de la amistad, Navidad, día de los enamorados, etc.

También aprendí y me quedé gran tiempo en el croché (mi favorito). Auto aprendí todos los puntos que pude para realizar grandes manteles, cortinas, carteras, ropa, carpetitas y otras cosas.

Lo cotidiano que no mata la inspiración

Actualmente dedico gran parte de mi semana a ser la encargada de comunicaciones en la UACh Puerto Montt, no obstante con el apoyo y estímulo de la familia, contunúo con el desarrollo de mis aficiones a mediana escala realizando trabajitos como pinturas country, tejidos, madera, etc.

Mi deseo más profundo es dedicar todo mi día a hacer, crear e inventar nuevas muñequitas y trabajitos que sean apreciados y queridos por quienes los adquieran, además de desarrollar el dibujo y la pintura que es una de las artes que más me apasiona y escribir, por supuesto, porque lo que escribo, con lo que pinto, lo que bordo y lo que coso se entremezclan y se unen en un todo.

Cariños,

GABY