Un sino en mi camino es nadar contra la corriente, desde pequeña, hasta ahora...tal vez, por que no quiero perderme, quiero ser yo, una copia imperfecta de Dios.
Un proyecto de Ser Humano, quiero ser siempre proyecto, para crecer cada día, para estar lista sólo cuando tenga que partir...para nunca dejar de aprender y de maravillarme con la vida.
Soy mujer de letras, en ellas vuelo entre poesías, cuentos y novelas.
Soy cuerpo, huesos, jirones de caminos y la sangre de mis venas. Esa sangre que es una mezcla de la pasión Italiana y la aguerrida Chilena.
En mi alma habitan una niña frágil que siempre juega, que abraza a los que ama con ternura e inocencia. Junto a la niña vive aquella princesa, que nació de los cuentos de su padre, de historias añejas. Se funden las dos a la mujer, que no deja que de conmoverse con la vida y sus particulares simplezas.
Mi vida es un viaje en un tren a carbón, miro por la ventanilla y bajo en cada estación a mojarme con la lluvia, a caminar descalza por la arena, a contemplar las estrellas.
Los sueños son mi pan diario, la lucha mi lema, la rebeldía mi escencia, la sinceridad una urgencia. La música una invitada asidua a mi mesa.
A los que quiero se los digo cada vez que puedo, eso es a diario, no sea que mañana ya no estemos. Y entre lo que quiero se cuentan personas, gatos y perros.
Las raíces de mi infancia, están colmadas del amor de mi Padre y sus enseñanzas. De la sublime persona que fue mi Viejita, del amor incondicional de mi hermano. Y hoy de la inocencia de mis niñitas.
Mi día favorito es el miércoles, el domingo me aburre, el viernes me recarga de energía.
Me gustan los helados y los chocolates, pero más me gusta un beso robado en alguna cita.
Camino con al frente en alto, con el corazón sincero, con los sueños que no mueren, aunque yo, a veces muero.
Claudia