Frase para convencer a un cómplice de no soltar la pepa, de no zapear, de no gritar, de no decir la pulenta, de no irse de tarro, es decir, de no decir la verdad.
Frase correspondiente al acto a realizar para no pagar la cuenta en un restaurante
Frase complementaria para lograr dejar pasar por alto cualquier acto corrupto por medio de algún incentivo.