Estabas allí, muda, amor. Estabas porque luego desapareciste en un pestañeo en un suspiro de la concentración. Estabas allí ante mí y nada podía detenerte... nisiquiera la mirada de un hambriento soñador melancólico, luego al desaparecer ni tu aroma quedaba, ni tu cuerpo y menos tu recuerdo. Te habías borrado ... Leer más