Una tarde quieta descubrí que mi planeta ya no
existía, había sido tragado por las fauces del metaverso. Era el mayor
de mis dominios, el más antiguo, y aún así no hice nada para salvarlo.
Por un breve instante sentí saudade e incredulidad. Tecleaba
"www.el-planeta.com" una y otra vez. Pero ... Leer más