Cuando con toda la ternura de su furia, Música arrojó un jarro de agua a la ministra de educación, un coro de luciérnagas refulgió en el centro de su dignidad. Y esa tormenta de cristales iluminó para siempre la sofocante oscuridad de un gobierno que no escucha a nadie y ... Leer más
Yo viví en la casa de Allende, aunque nadie me crea. Allí en Aldunate, a los pies del cerro y a pasos de la Plaza Victoria que, sin querer, albergaba trofeos de una guerra lejana entre pueblos hermanos. Y dormí en la pieza de Allende, aunque nadie me crea. Allí, ... Leer más