Cuando yo era muy joven alguien, a quien le brillaban los ojos de malicia, me dijo en voz baja:
"Tu abuela le entregó un ramo de rosas a Pinochet cuando vino a Cañete."
Yo lo negué, por supuesto, sonriente ante semejante animalada.
"Si, de verdad. Eran bonitas. Se las dio ... Leer más