En un inesperado y grato e-mail, Pedro Hepp nos contaba algo que lo tenía orgulloso. Con pocas vueltas y sin usar lenguaje técnico o académico, contagiaba ganas de ayudar, de copiarse, de lograrlo: “Se puede! Se puede!” dijo, muy ufano.Escuché hablar del Sr. Hepp, buscando información dura sobre la situación ... Leer más