Por la chica deslenguada
Quien no ha caído en el juego de poner nombrecitos ñoños a su pareja.
Es algo muy natural cuando existe amor y sin embargo nos averguenza que los demás nos escuchen, nos atemoriza desperfilarnos y parecer idiotas diciendo cuchi-cuchi, ñau-ñau o que se yo.
Es ... Leer más