Bajo la corroída carcasa del porche, Ofelia, arrugada y suspirante, se deja llevar por el vaivén de la mecedora al tiempo que mira la calle barrida por el viento sofocante que viene del desierto.
A su lado, Joel, su esposo por ya cerca de sesenta años, escuálido y malhumorado, sentado ... Leer más