A Jaime Hales le tengo
aprecio desde el tiempo que ejercía como abogado defensor de los derechos
humanos en plena dictadura. Suelo encontrarlo en Tavelli de gurú desplegando todo el
encanto árabe a alguna chica en búsqueda. Pero Sergio Melnick
me ha terminado de encantar con su humanidad. La profunda ... Leer más