Ronaldo, cuyo regreso "al ruedo" fue presenciado por casi 45.000
espectadores que acudieron al estadio "Prudentao", en Sao Paulo,
convirtió de cabeza en tiempo de descuento el tanto que selló el empate
1-1 entre su Corinthians y el Palmeiras, en el superclásico válido por
el campeonato paulista.