Cargado de
ilusiones –como el jibarito de la triste canción Borinquen– el señor Calderón
partió hacia el norte en búsqueda de apoyos. En lugar de rellenar sus alocados
sueños regresó con las manos vacías, trampeado y con el futuro bajo cuestión.
Barack Obama no atendió sus requiebros públicos enderezados contra ... Leer más