II
La Indiferencia De Los Días.
Él había tomado la costumbre de llamarla “diosa” y, en momentos especiales, “deidad”.
Ella, con esa seriedad en la mirada que parecía invocar gigantescos monstruos desde las más crueles pesadillas, le preguntó cierta vez: “¿me lo dices en serio?”. “Por supuesto”, contestó él con ... Leer más