Cuenta la leyenda que, una vez, una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga.
Esta huía rápido, con miedo de la feroz depredadora, y la serpiente no pensaba desistir.
Huyó un día, y la serpiente no desistía... Dos días y nada...
Ya en el tercer día, y sin fuerzas, la ... Leer más