¿Y como come usted señor barata?
Fácil, ahora no pago por la
comida, no plato ni frutas ni verduras, no tengo y no necesito animales.
Ahora solo necesito de insectos, y como conserve mi estatura humana no tengo
mayores problemas para alimentarme. Vez, aunque no lo parezca esto me ha ... Leer más
Ojos desvanecidos, cejas paleolíticas y frente de futbolista. Labios
partidos. Granos. Ahí, allí y aquí también. Tez negruzca. Una
barriguita desencantadora y la estatura de Napoleón Bonaparte, más
nunca su personalidad. Más bien tenía la retraída condición de un
Napoleón Dinamita. Mientras lamentaba el aspecto de su imagen frente a
... Leer más
Caminaba por los largos pasillos de su establecimiento educacional,
como cualquier mañana de la semana. No era un día especial, hace tiempo
que no sentía la diferencia implícita que limita un día de otro. Dormía
poco y bebía mucho café, esta nueva costumbre lo mantenía vivo y a su
vez ... Leer más
Los degastados hombros de Horacio estaban casi muertos, una ligera
prenda cubría sus delgados hombros, sus firmes pero delgados y cansados
hombros. Hacía frío, el sol no provocaba el calor matutino de aquella
bahía despoblada de urbanidad. En el reflejo de sus gafas había un
cuadernillo de notas casi lleno, ... Leer más
Aquí está la segunda parte del cuentito de Wonder Woman.
Espero les guste:
El vestido (última parte)
Atravesó el lobby del hotel pensando en D.
Se sentía muy seductora en su vestido. Lo importante es la actitud, le habían dicho alguna vez.No demoraron en ofrecerle una copa de champagne.
- ... Leer más
Lo buscaba así, en ese estado de somnolencia, como vagando en su paz, estaba perfecto; hace mucho tiempo que andaba tras él. Y ahora, estaba ahí, justo al frente mío. Lo podía ver claramente ahí, comprando en ese negocio al que visita todos los santos días de la semana a ... Leer más
- Es más que obvio que en esa casa pasan cosas terribles, obscenidades
que si usted escuchara, uff… es horrible, Dios mío. Esa mujer ya es de
edad, de unos cuarenta años yo creo, aunque debo admitir que representa
mucho menos, la muy zorra todavía se cree joven. ¡Oh! Lo ... Leer más
El pararrayos gira de celeste a sol rojo por donde ñandúes recorren los añorados años añejos, que no existirían si tú nos faltaras, no habría mañanas, ni niños y niñas, y qué sería de las señas subterráneas del ñachi, ese brebaje de sangre aliñada que nos da la ñaña.
Mi ... Leer más
Miguelito Mató a una araña. Lo hizo cuando tenía siete años, y aun así
recordaba a la perfección el hecho que lo había marcado de por vida. Al
pisotear y aplastar con miedo y rabia al mismo tiempo a aquella araña,
había sentido una extraña sensación de culpabilidad sin saber ... Leer más
Apenas descendió de la máquina, Marta fue la atracción inmediata de
todos los hombres presentes aquella tarde en el viejo terminal de buses
de la gran ciudad. Traía puestos unos jeans tan ajustados a sus
contundentes y largas piernas, que la delineada piel de su redondeado
trasero parecía pronto a ... Leer más