Desde el
surgimiento de las Olimpiadas (776 ane), podríamos decir que los
participantes quedaban clasificados -al menos- en
dos grandes familias: los muy fuertes (generalmente lentos), y los muy rápidos (usualmente
hábiles, pero más débiles). Esta situación se mantiene hasta
nuestros días, aunque hemos visto ciertas tendencias a trabajar la ... Leer más