Hay una mujer que tiene algo de DiosPor la inmensidad de su amorY mucho de angel por la incasableSolicitud de sus cuidados.Una mujer que siendo joven,Tiene la reflexion de una ancianaY en la vejez trabaja conEl vigor de la juventud.La mujer que si es ignorante,Descubre los secretos de la vidacon mas aciertos que un sabio,Y si es instruida se acomodaA la simplicidad de las niños.
Testigo en tierra
En posesión de la niebla y sus castillos,
en dominio del cristal llamado luna,
en franca sujeción del sol a mis dos sienes
yo rico voy y vago, esplendoroso,
por esquinas de mar conectadas con mis dedos.