Ahora quiero amar algo lejano... Algún hombre divino Que sea como un ave
por lo dulce, Que haya habido mujeres infinitas Y sepa de otras tierras,
y florezca La palabra en sus labios, perfumada: Suerte de selva virgen
bajo el
Allí estaba, muda, seca, sin edad. Asfixiada entre dos hojas del diccionario olvidado.Una rosa de las tuyas, muerta flor embebida de gramática y enterrada entre infinitas ies.Dejé que mi recuerdo volara libre, mientras la letra ordenada me contaba