Fue inevitable, lo siento, volví a tropezar con la misma piedra, con tu mismo cuerpo, con tu mismas manos, con tu misma cama.
Y en el tropezón, volé por el cielo, me arrastré por la tierra, me revolqué de dolor, me llené de placer culpable.
Las madres están próximas a tener su día comercial y es en estas fechas que uno se pregunta, habré regaloneado a mi madre lo suficiente, han sido los abrazos lo suficientemente apretados para que ella se sienta segura en un pecho que ya hace años cabía en su mano, los ... Leer más