Qué puedo decir más que vengo recién retomando la senda de los
pinceles y el dibujo, explorando una veta que tenía echando telarañas.
En este proceso, desarrollé una relación amor-odio con el pastel graso,
descubrí que me gusta mucho el color amarillo y conocí a grandes
compañeros, que son los que hoy conforman Monos con Pincel.