Hubo un tiempo en mi vida
Que me estaba volviendo loca
Cuando guardaba afuera lo bueno
Dejando lo malo adentro
Intente caminar lejos de mí sufrir
Fui golpeando el suelo de mi alma
Queriendo abrir una grieta a mi oscuridad
Alejarme de mis sombras y soledad
Quizás pensé que me marcharía
Yo tenía un ángel de misericordia
Que lograba ver mis pecados
Quien luchaba por sacar lo guardado.
Creí que estaba enferma
El dolor sacudía fuerte mi nostalgia
Estaba deseando morir en el lecho de mi cama
Perdida en un abismo de añoranza y tristeza.
Es asombroso cuando la ceguera llega a tu vida
Haces de todo pero no encuentras salida
Todo tu mundo se vuelve penumbra
Un lugar lleno de agonías y mentiras.
Cuando la nostalgia llega a su fin
Te das cuenta que con un solo ojo
Puedes ver la luz de la esperanza
Llenando como el agua el cántaro de tu fe
Se vacía el dolor, logras escuchar
Esas charlas virtuosas de tu melancolía
Permaneces despierto, respiras hondo
Sientes como sale la alegría
Que te deja una hermosa sonrisa.
Sabes que todo irá bien, elevas un grito al cielo
Rezas con el corazón a Dios
Y agradeces lo que disparó en tu ser
Poesía, nostalgia, amor y fe
Un poco de revuelo en el alma
Y una nueva alabanza.
Silveria María Argeñal
Autor
21-01-12