Nacido un 9 de mayo de 1976 en la ciudad de Torreón, Coahuila México, nace Enrique de la Rosa. A los pocos meses sus padres deciden cambiar de residencia y establecerse en Chihuahua, Chihuahua México. Desde muy pequeño se obsesiono por la lectura de cuentos y revistas. Introvertido por fuera pero inquieto por dentro y con ansias de ser escuchado.
Enrique de la Rosa, poeta lírico, inicia sus primeras letras poéticas detrás de una puerta oscura en la juventud de su vida. Poeta amoroso, orgánico y sensible. En sus inicios como poeta refleja la inmadurez de su técnica, y a la vez su vicio pasional en ocasiones atormentaba a la expresión escrita. El fervor lo lleva a perfeccionar su recóndita lírica llevando así al poeta a la máxima expresión.
De la Rosa descubre la imagen de la poesía a través de diversos autores clásicos españoles, tales como Lope de Vega, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesus, Fray Luis de León, etc. Así como también de la pluma educada de su maestro, el argentino poeta Diego Dattoli, quien ha sido el cómplice del crecimiento espiritual y etéreo de la poesía de Enrique.
Amante del amor, amante de la expresión, amante de la poesía y los intrínsecos versos sacados desde el alma.