La capacidad de comunicarse por escrito es básica para el desempeño eficiente en los ámbitos laborales y académicos, ya que de ella dependen todos los intercambios comunicacionales. Una redacción confusa atenta contra el objetivo primordial que persigue, y que es, precisamente, la emisión de mensajes; por otro lado, un texto producido con errores léxico-gramaticales ofrece una muy mala imagen de su autor.
En el proceso de escritura, representamos el mundo y las ideas mediante las palabras. Y para lograrlo con eficiencia y elegancia, son necesarias la correcta combinación de las palabras para formular frases, la adecuada relación de las frases para la formación de los párrafos y la estructuración precisa de los párrafos para lograr las diferentes tipologías textuales.