Son muchos y muy diversos los rubros en los que Samuel
Liberman ha incursionado. Supo ver el negocio de la televisión por cable hace
más de quince años (fundó, hizo grande y después vendió VCC en unos 700
millones); trajo la representación de Orient y Seiko en la década del 70 y
también invirtió en el negocio de las flores. También, gracias a la política de
promoción regional, plantó olivares en la provincia de La Rioja para producir
aceitunas y aceite de oliva para mercado local y exportación. En sociedad con
Hyatt inauguro los hoteles Park Hyatt Mendoza y Grand Hyatt Sao Paulo. Puso
también un pie en el negocio de producción de contenidos a través de
Metrovisión (compañía líder en el negocio de la posproducción de la Argentina). Apostó por
los ladrillos al financiar la construcción de dos torres, primer emprendimiento
de oficinas de alta jerarquía en Puerto Madero.