La Fundación Uniendo Mundos es una agrupación de voluntarios profesionales que trabajan para apoyar y potenciar las iniciativas de superación de la pobreza que realizan organizaciones de sectores más vulnerados. Es a través de esta entrega de apoyo donde los voluntarios de UM logran conocer, aprender y vincularse con las personas a cargo de las organizaciones y así experimentar la igual dignidad que compartimos.
Uniendo Mundos nació en 1995 y funciona hacia siete sectores de Santiago: La Granja (Parroquia San Pedro y San Pablo), San Joaquín (Parroquia San Cayetano, la Legua), Huechuraba (Parroquia Nuestra Sra. de los Pobres), Conchalí (Parroquia San Diego de Alcalá), Peñalolén (Parroquia Jesús Servidor), Lo Espejo (Casa Jesús de Nazareth) y Renca (Parroquia María Misionera).
Opera a través de una metodología de construcción de “puentes”, donde cada jefe de puente de UM se pone al servicio de cada jefe de proyectos de las organizaciones sociales a las cuales llegamos. En esta relación de servicio el voluntario de UM nunca lidera ni sustituye al voluntario de la organización popular en su función de jefe, por complejo que parezca el proyecto, sino que moviliza toda su energía y creatividad para darle soporte en lo que él requiere para tener éxito (profesionales, bienes, recursos, formulación de proyectos, contactos nuevos, etc…)
Otra característica de nuestro hacer es que toda la energía y recursos de nuestros voluntarios se invierte en lograr el fortalecimiento de la organizaciones que se apoyan y no en cuidar y mantener oficinas, sueldos del personal, actividades de difusión y otras acciones típicas de las organizaciones sin fines de lucro. Nuestra Fundación por definición es pobre y no posee más que una cuenta de Banco, el resto es aportado por el voluntariado, por lo tanto, cuando pedimos fondos, la totalidad de los recursos van a financiar los proyectos de estas organizaciones amigas. Dentro de este escenario intentamos que los recursos económicos nunca tengan un papel muy preponderante.
Esta forma de hacer las cosas ha producido positivos resultados en estos años, algunos no imaginados al inicio: Las organizaciones a las cuales llegamos crecen, mejoran sus sistemas de gestión, aumentan su voluntariado, mejoran su cobertura de beneficiados, se vuelven seguras y optimistas porque consolidan los sueños por años postergados y la relación entre personas de diferentes realidades se dan horizontal, en muchos casos nacen amistades de largo plazo.