Nací en Barranquilla, y me dediqué a estudiar diseño gráfico enfocado en publicidad y luego me gradué en administración de mercadeo, publicidad y ventas. Y siendo un profesional me di cuenta, que el estado y la industria de la educación me sacó millones y millones de pesos, y no me dio mucho después. Yo me equivoqué de carrera. Yo debí estudiar educación empresarial enfocada en los sueños, o también Network marketing bajo un propósito. Mi tercera opción podría ser una que llamaría romper el paradigma y creer en mí mismo. Me di cuenta que el problema nace en la información. Uno no escoge muchas cosas en la vida, entre las cuales está el nombre, eso lo arregla cada quien con sus padres después; uno no escoge ir a estudiar a las 6 am acabando con el sueño de un niño. La mayoría de niños van al colegio y no le prestan atención a la primera hora de clases. La boca aún tiene la sensación de lo que desayunaron y los ojos, se cierran. Yo estudié muchos años siendo un estudiante brillante, luego no me asocié muy bien y me dejé influenciar por otros que me mostraban que debía salir más a la calle, me presentaron la bebida, y que burlarse de los profesores tenía su gracia. Y saben algo, la sigue teniendo. ¿Por qué nos enseña gente que no tiene el éxito en sus manos? En esta industria tu mentor ya tiene el éxito y te transmite sus emociones y conocimientos para que tú también hagas a un lado el miedo al fracaso y pienses como un empresario. Aquí el empresario busca la libertad financiera y de tiempo, que le permita ayudar a la gente, y crecer como ser humano mientras comparte con su familia. Porque los seres humanos nacimos para eso, para ser libres, solo que tenemos la información equivocada allá afuera y eso nos ha esclavizado. Yo hice este negocio porque no quiero viajar de vacaciones sino cuando yo quiera; yo hice este negocio porque quiero levantarme un poco más tarde de lo que mi jefe me tiene programado; yo hago este negocio porque quiero darle más tiempo a mis hijos cuando vengan, para que sientan un padre al lado. Yo hice este negocio porque después de tener 20 años estudiando y 7 trabajando no considero que sea exitoso, y no quiero seguir aplaudiendo a dirigentes de compañías que han logrado la libertad económica y tienen bajo a su mando empleados, cosa que no es mala; lo malo es que los empleados tienen la mentalidad condenada a siempre realizar lo mismo y a mirar a ese dirigente con miedo y/o respeto, y si ese dirigente lo logró desde abajo, y surgió, nos consolamos diciendo ?es que ese tipo es muy inteligente, vino desde abajo?? no! Entonces nosotros somos brutos y no podemos. ¿Qué diferencia hay? Dos brazos, dos piernas e incluso conozco gente exitosa que le falta una pierna o los dos brazos. Y algo más, tenemos el mismo cerebro, y utilizamos el 10%, y el que utilice el 11% es un genio. Pero tengo claro que si estamos en igualdad de condiciones el problema pasa por la mente, por las ganas, y por la información que tenemos en la cabeza. ¿Quieren que les diga por qué no hay éxito en la mayoría? Porque la información con la que alimentamos la mente, viene de los noticieros amarillistas, y todos terminamos diciendo que el país no sirve y que el gobierno es corrupto. ¿Y qué haces tú por el país? ¿Qué haces tú para ayudar a la gente a vivir mejor? Yo te digo qué puedes hacer: edúcalos, infórmalos, dile cómo pueden cuidar el planeta, como pueden ahorrar energía, como pueden ahorrar dinero, como pueden transformar la vida de otros, como pueden transformar la existencia y comprometerse consigo mismos y comprometerse con los demás. El sistema educativo que existe le dice a la gente vaya y busque un trabajo. Y resulta que como tú necesitas el trabajo, no te pagan sino lo que ellos quieren. Y aquel que tiene negocios propios no tiene tiempo ni para sacar bien las cuentas de su negocio. Las dosis de novelas, la publicidad de productos en la televisión, las novelas, no son precisamente la mejor forma de educarnos. Este negocio te dice, cómpramelos a mí, dile a otra gente que también lo haga, vende un poco y edúcate y tu vida cambia. Aquí ganas de acuerdo a tu trabajo, aquí ganas por educar a la gente y verla crecer, por lograr que los reconozcan ante públicos en masa y existan lluvias de aplausos. Entonces tú también recibes eso, y sobre todo la gratificación del alma. Cuando presento este negocio mucha gente dice, ¡ay! Yo puedo vender eso!... o no! A mí no me gusta vender. Y resulta que no tienen idea de lo que esto es y por eso fracasan. Aquí hay que vender sueños, la esperanza de hacer un mejor país. Y la gente, obvio no lo entiende, porque están acostumbrado es o a que lo estafen o a vender seguros, detergentes, pastas y no ideas de negocios que te permitan transformar la vida. ¿Cómo vas a entender que puedes comerte una langosta si sólo has comido huevas de pescado? ¿Por qué tú no tienes el derecho de lograr cosas grandes? ¡Dame una sola razón! Es que la gente solo se dedica a dar excusas, y está programada para eso: ¡no tengo plata, no tengo tiempo, tengo pereza, la perrita, el gato, el niño, el hábito, mentira! La excusas no existe, y muchísimos colombianos lo han demostrado. Y CONSTRUYEN CASAS PARA OTROS, Y AYUDAN A MUCHAS FAMILIAS GRACIAS A ESTE NEGOCIO, PORQUE LES DIO PARA ESO. Hubo gente que se demoró 14 años en lograrlo, otra se demoró 4 o 5 años? y otros un poco menos de 3 años. La diferencia estuvo en la razón para hacerlo y eso, es determinante. Saber si es por sus hijos, por sus familias, por su libertad, escuche bien, libertad. Pero el conformismo de nuestras cabezas es impresionante. No corremos para esto pero corremos para la rumba, ¡yo era así! Yo le caminaba a todo lo que era gasto, pero al ingreso me tocaba esperar desganado cada 15 días. A mí nunca me ha faltado nada gracias a Dios, pero no es el dinero, ni la comida el problema, no es el techo, sino el miedo, el futuro incierto, la inseguridad y el no saber que le daremos a nuestros hijos y peor aún, el no saber si seguirás en tu trabajo o si tu jefe decide que no seguirás. En este negocio no importa la edad, religión, raza, estrato, nada, esto es crecimiento personal y camino hacia el éxito. Yo nunca pensé en tanto de forma tan deprimida, eso pasa cuando estás 5 años empleado en una empresa donde te gritan, donde te achacan la mente, donde te trituran los sueños, y resulta que tú ves Europa lejos y que solo pueden ir los ricos, porque la mente ya se murió, te conviertes es una persona sin decreto y sin sueños, entonces, hay que alcanzar el éxito mientras estemos vivos, y darle a la siguiente generación una vida mejor, porque muertos es más difícil. Yo hice este negocio, porque entendí que es una mega tendencia.