Estaba trabajando como siempre delante de mi pantalla y como siempre volví a sentir que
tú aparecías, despacio, por la espalda y sin apenas hacer ruido.
Sigiloso y sutil, casi como pidiendo permiso. Es lo que tiene ser un caballero.
Siempre que apareces, se que eres tú. Tu
presencia inunda
... Leer más