Soy Sommelier Profesional, por suerte me ha tocado viajar y ver cosas que de verdad sorprenden por lo simples y fáciles de implementar, pero me preocupa que la mayoría de la gente de nuestro país se quede con que "todo lo de afuera es mejor" o, la otra opción "sólo lo chileno es bueno".
Creo en el justo equilibrio, creo que los chilenos no sabemos comer ni tomar vino, que pasamos rápido a la piscola y que preferimos lo barato antes que calidad.
Ojala podamos cambiar eso educando a los padres de niños en el colego y a los jóvenes cuando puedan pagar por una botella, logrando que al fin el Gobierno entienda que la gastronomía y el turismo son activos que Chile ni siquiera ha empezado a explotar.