Pues nací en un pueblo dentro de una gran urbe y, sin enterarme pasé años intentando ayudar... y en este momento extraño para mí, casado, con dos hijos y arruinadillo, os enconrré y me sentí feliz con vuestra compañía. Seguiré escribiendo para dejar algo para quien quiera leerme.
Mi amistad a quien la quiera, de corazón.