He pasado treinta y siempre años equivocándome, dejandome abordar por seres absolutamente patéticos, y aun no aprendo a diferenciarlos.
Aun asi, quiero creer, que existen hombres con los cuales realmente vale la pena estar... y que en algún momento aparecerán.
No ando con el traje de novia en la cartera, gracias a Dios, mi vida asi como tiene ventajas, tiene deventajas... pero hoy por hoy soy feliz, inmensamente felíz, por que después de habitar el Pais de "Nunca Jamás" he vuelto a renacer como el ave Fenix, y si bien aun guardo malestar y enojo por haber dejado que me hicieran lo que me hicieron, transito por ésta vida intentando olvidar, y finalmente perdonar... pero a mi....