La palabra es el hálito y el hálito es la respiración y la respiración es la vida. Según culturas, como la antigua cultura árabe, en la palabra misma hay un "alma" y el conjunto de palabras representa una suma de "almas" o espíritus vitales que sale de una persona hacia las demás, con todo los condicionantes y todo el contenido vivo que le son propios, y conlleva la suma de los hábitos, intenciones, esperanzas y modos de cada generación; una herencia en movimiento.
Es por esto, que los que aquí se acerquen, encontrarán en este espacio: historias, cuentos, mitos y lo que este contador de historias quiera regalarles. Algunas historias de mi barrio, cuentos escuchados al pasar, un "pelambre" bien contado, y cualquier historia sacada de los anales de mi, ¡¡ aun corta vida !!.
Por ahora los dejo y sólo esperen los primeros "cuentos" con los que iniciaré este nuevo espacio.