Nació en lo que desde ese entonces fue su casa, ubicada en la comuna de Ñuñoa en la ciudad de Santiago, y no en algún hospital cualquiera, como la gente común (usted, por ejemplo). Hijo de un padre iluminado y una madre 100% hecha de amor, tuvo una infancia afectuosa y simpática. La influencia mediática y cultural hizo de él un adolescente poco sobresaliente, pero no por ello similar al estereotipo de adolescente imperante. Tao Z hace como que estudia diseño visual. Su obra es una hueá con patas, pero su mamá, su abuela y algunos de sus amigos dicen que es bonita. Esperamos que disfrute su estadía en la mente de Tao Z. Por su atención muchas gracias.