Soy una mujer que cuenta con setenta y siete años de edad y que ha vivido una vida hecha a su medida. Esta vieja les dice que no es necesario que coincidamos los unos con los otros en nuestras concepciones filosóficas o en cualquier otro punto, ya que el hecho de discrepar, es a veces lo que nos acerca en las relaciones.
Un cordial saludo.
Julita.