Tengo 38 años y siento que mi generación no ha sido un buen aporte a este país. Me preocupa la falta de liderazgo en nuestra sociedad y el poco interés de la gente en ser feliz, la facilidad con que la mayoría se conforma con lo que encuentra.
Respecto a la innovación, creo que hablamos tanto de ella para no enfrentar el hecho de que no somos innovadores como país, y no nos veo tomando el tema con la celeridad que requiere.
Creo que debemos aprender a soñar para ampliar nuestros horizontes y expandir nuestros quehacer. Creo que la motivación y la exigencia pueden ir de la mano y dar resultados inesperados. Si mi generación no lo logra, la siguiente debe ser capaz de re-plantearse los paradigmas que nos sustentan para ofrecer a los que vengan a continuación, algo mejor de lo vivimos hoy.