UN CONJUNTO HABITACIONAL CON HISTORIA
UNA COMUNIDAD CON FUTURO
Gran cantidad de vecinos y vecinas del Complejo Habitacional Salvador y Ampliación Ñuñoa, liderados por el actual Comité de Administración, hemos iniciado un movimiento por la recuperación y valoración de nuestro barrio. Porque eso es este conjunto de singulares edificios, cuyo diseño les asemeja a elevadas casas de campo, con sus techos de cuatro aguas, color rojo colonial y amplias terrazas, un barrio; un barrio con personalidad propia, característico en la comuna, al que mucha gente identifica como la verdadera puerta de entrada a Ñuñoa por Avenida Grecia.
Barrio que alberga más de cuatrocientas familias; es decir, a lo menos, un par de miles de personas, quienes tenemos la fortuna de contar con amplias zonas verdes, las que, a pesar del insuficiente cuidado, son envidia de los visitantes.
ANTECEDENTES
Nuestro conjunto habitacional, el complejo Salvador y Ampliación Ñuñoa, se hizo un espacio en el mundo urbano como la ?Ampliación Población Ñuñoa? de la Caja de Previsión de Empleados Particulares, EMPART, a mediados del siglo XX, comenzando los años cincuenta.
Como proyecto surgimos de la compra por escritura pública, con fecha 23 de mayo de 1930, que hizo la Caja de Previsión de Empleados Particulares de una propiedad de Don Roberto Suárez Mújica ubicada en la Chacra Lo Encalada . Los deslindes y metrajes de los terrenos adquiridos fueron los siguientes:
? Al norte, 140 metros en la calle Suárez Mújica;
? al Sur, 142 metros de calle Sur;
? al Oriente, 211 metros de avenida del Salvador; y
? al Poniente, 213,7 metros de calle Lo Encalada
En total, el terreno que EMPART compró alcanzó los 30.867 metros cuadrados. El valor que se canceló fue de $ 339.543,49 de la época, cifra difícil de calcular hoy día, pero que se pagó al contado.
Con un despliegue constructivo que hoy es difícil de conseguir, se levantaron 45 edificios de 4 pisos con 414 unidades habitacionales y 12 locales comerciales. Edificios que han resistido terremotos y aluviones; y ¡cómo no resistir estos desafíos, si sus muros y losas son de concreto, y sus techos de tejas ?Traiguén? se sostienen en cerchas de roble mañío!
PRESENTE Y FUTURO
Nuestra comunidad ha ido, poco a poco, expresando su interés por mejorar el barrio. Han sido diversas las iniciativas que se han desarrollado los últimos años; desde los esfuerzos por contar con vigilancia y espacios para estacionamientos; arreglar los jardines; reparar las instalaciones obsoletas o que sufren agotamiento de los materiales; pintar las cajas de escala e instalar pasamanos; adecuar las rejas que rodean nuestros edificios; etcétera. Para ello, se han constituido grupos de trabajo y se ha hecho esfuerzos por reactivar los comités de delegados de edificios.
Porque se trata de mejorar, y no sólo de mantener la infraestructura. Se trata de invertir para recuperar la importancia de este complejo habitacional y darle valor en el tiempo. No basta con declarar que se quiere mantener el estado de los edificios; hay que comprometerse con el progreso de la comunidad toda. Por eso fue importante el debate abierto con el municipio cuando, el 2006, el MINVU propuso que se incluyera a nuestro barrio, en el nuevo Plan Regulador, como zona de conservación histórica. Pero, no fuimos escuchados ?, al menos en el ámbito local.
Cuestión distinta pasó con el Consejo de Monumentos Nacionales, el cual llevó a cabo un estudio de barrios y residencias de Ñuñoa con valor histórico y cultural y, el año 2006 propuso a nuestro conjunto habitacional como ?Zona Típica?, junto con otros 8 conjuntos habitacionales seleccionados prioritariamente.
Esta propuesta es la que hoy evidencia el valor que tiene nuestro barrio para las autoridades y refuerza nuestro empeño por organizar a vecinas y vecinos hasta alcanzar ese objetivo. Pero no se trata sólo de los edificios y el entorno físico; se trata también de valorar a la propia comunidad; a quienes viven aquí desde los inicios y a quienes se han ido integrando posteriormente, pero con el mismo cariño por el barrio. Se trata de reconocer que estamos llenos de historias valiosas protagonizadas por nosotros/as ismos/as.
Por eso, abrimos estas páginas como un paso más para fortalecer a nuestra comunidad que está activa tras el objetivo de una mejor calidad de las relaciones entre vecinos/as, del entorno que nos acoge y, en definitiva, de una mejor calidad de vida.
Rescatemos nuestra historia, para que construyamos un futuro prometedor.